Lentejas, aceite y frutos secos para luchar contra la diabetes

La alimentación influye sobre manera en el desarrollo de la diabetes gestacional, constituyendo una amenaza grave tanto para la salud de la mujer como para el feto. Para prevenir esta situación, la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN), ha detallado que "llevar una alimentación sana, a base del patrón de la dieta mediterránea, es fundamental, así como practicar ejercicio moderado".

De esta línea, un grupo de investigadores del Instituto de Investigación Sanitaria del Hospital Clínico San Carlos y del Centro de Investigación Biomédica en Red de Diabetes y Enfermedades Metabólicas Asociadas (Ciberdem) ha demostrado que el consumo de la dieta mediterránea, enriquecida con aceite de oliva virgen y frutos secos, y mejor si son pistachos, durante el embarazo reduce en un 30 % el riesgo de padecer diabetes gestacional.

"Tanto los frutos secos, especialmente el pistacho, como el aceite de oliva virgen extra tienen efectos directos favorables metabólicos, antiinflamatorios, inmunitarios, antitrombóticos etc. Pero tan importante es lo que se come, como en lugar de qué se come. Las mujeres que disponen de aceite de oliva virgen extra y lo utilizan como única fuente de grasa para cocinar, consumen más sofritos caseros y menos comerciales, y más verduras y ensaladas. Y las féminas que toman pistachos a diario ingieren menor número de snacks comerciales u otros aperitivos ricos en grasas trans», ha explicado Alfonso Calle, jefe de servicio de Endocrinología del Hospital Clínico.

Una vez que aparece la diabetes o que comienzan a asomar los primeros síntomas de su posible desarrollo, la alimentación es determinante para prevenir y controlar la enfermedad. Sin embargo, todavía existen dudas acerca de cómo llevar a cabo esta alimentación específica para tratar esta patología.

Según la Fundación para la Diabetes, no consiste sólamente en consumir alimentos saludables, sino también en controlar la forma de comer, de tal forma que "las personas que siguen tratamiento con insulina o medicación oral que pueda dar lugar a hipoglucemias deberán prestar especial atención a su dieta, manteniendo cantidades de hidratos de carbono similares en cada una de las comidas del día. Con ello, se evitarán desequilibrios que puedan causar hipoglucemia o hiperglucemia".

Por otra parte, tras más de cuatro años de seguimiento, un grupo de científicos españoles del Centro de Investigación Biomédica en Red-Fisiopatología de la Obesidad y Nutrición (Ciberobn) logró demostrar a mediados de este año que el consumo de legumbres, especialmente las lentejas, se asocia con un menor riesgo de desarrollar diabetes tipo 2.

Los efectos beneficiosos de las legumbres para prevenir esta patología se pueden explicar a través de su composición nutricional, "ya que tienen grandes cantidades de potasio y magnesio, los cuales se han asociado de forma inversa con la diabetes en grandes estudios. Además, contienen importantes cantidades de polifenoles, como el ácido fenólico y los flavonoides, los cuales poseen propiedades antioxidantes y anti-inflamatorias", asegura Nerea Becerra-Tomás, investigadora de la Unidad de Nutrición Humana de la Universitat Rovira i Virgili (Tarragona) y líder del estudio.

Según detalla Jordi Salas-Salvadó, investigador principal del Ciberobn y jefe de la Unidad de Nutrición y jefe clínico del Hospital Universitario Sant Joan de Reus, "las legumbres, los frutos secos son el otro gran aliado para prevenir y atajar la diabetes".

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