Ayuno intermitente para conseguir la remisión de la diabetes

Hace algún tiempo, el estudio DiRECT demostró que si se lograba una pérdida significativa de peso, era posible hacer remitir la diabetes y librarse de los fármacos. El obstáculo para que este conocimiento cambie el rumbo de la enfermedad, es que los nutricionistas y los entrenadores personales que ayudaron a los pacientes en este trabajo no están al alcance de la sanidad pública.

 

Desde la publicación de ese estudio, se están probando distintas técnicas para alcanzar esa reducción de peso que haga retroceder a la diabetes. En esta linea, la revista Journal of Clinical Endocrinology & Metabolism acaba de publicar un trabajo en el que se muestra como una intervención con ayuno intermitente podría mejorar el estado de salud de las personas que sufren diabetes, reducir la necesidad de medicación e, incluso, eliminarla del todo por la remisión de la dolencia.

Los investigadores, pertenecientes a la Universidad Agrícola de Hunan, aplicaron un tipo de dieta, bautizada como terapia nutricional médica china, que combinaba cinco días de ayuno en los que se tomaban 840 kilocalorías diarias a horarios controlados, seguidos de diez en los que se comía de forma normal.

Un 90 % de los 36 voluntarios con diabetes, incluidos los que tomaban fármacos para rebajar los niveles de azúcar e insulina, pudieron reducir la medicación; mientras que un 55 % vio como su enfermedad remitía y pudieron dejar de tomar sus fármacos durante al menos un año.

Según cuenta el diario El País, entre los participantes en el ensayo, la pérdida media de peso fue de casi seis kilos frente a un descenso de 200 gramos en el grupo que sirvió para comparar y siguió una dieta normal.

Dongbo Liu, autor del estudio, afirma que “la diabetes no es necesariamente una enfermedad para toda la vida”, sino que “puede remitir si los pacientes pierden peso cambiando su dieta y sus hábitos de ejercicio”.

Por su parte, Cristobal Morales, endocrino del Hospital Vithas y del Universitario Virgen Macarena de Sevilla, ha advertido que el estudio “es con pocos voluntarios y con una población como la china en la que los pacientes con diabetes son distintos de los que pueden encontrarse en España”, en particular por su menor índice de masa corporal. Sin embargo, considera que el ayuno intermitente puede ser una herramienta más para conseguir bajar el peso, y ha explicado que “hay estudios que nos muestran que hay un gran beneficio metabólico perdiendo entre el 5 y el 10% del peso corporal. El ayuno intermitente puede ser atractivo para mucha gente y lo importante es reducir el peso y mantenerlo, y parece que da igual cómo lo hagas”. Morales, ha añadido que la idea de hacer remitir la diabetes es algo reciente, pero que ahora "se aspira a conseguir con distintos métodos para perder peso".

En una guía publicada recientemente por la asociación Diabetes Canada, se señala que “la pérdida sostenida de unos 15 kilos de peso está asociada con la mayor probabilidad de remisión de la diabetes tipo 2″, un objetivo que sería una posibilidad para pacientes sin enfermedades mentales o trastornos graves de la alimentación, enfermedad cardiovascular, fallo cardiaco o enfermedad renal crónica.

Como en muchas otras dolencias, aunque se sepa lo que se debe hacer, no es nada fácil llevarlo a cabo. Andrea Azcárate, jefa de servicio de Endocrinología del Hospital Universitario Sanitas La Moraleja, en Madrid, ha señalado en este sentido que después de perder peso, “lo más difícil y lo necesario es mantener esa pérdida durante mucho tiempo”, y ha añadido que “se trata de ofrecer un tratamiento personalizado, que le pueda ser más útil a cada paciente. El ayuno se lleva haciendo desde hace muchos años, aunque ahora esté de moda. A los pacientes les puede servir para no picotear, para dejar descansar [al aparato digestivo] y para mejorar la sensibilidad a la insulina. Pero nunca hay que ser demasiado categórico”.

El método comprobado en el estudio DiRECT, con dieta y ejercicio y un seguimiento muy cercano de los profesionales, logró una remisión de la diabetes en casi el 50 % de los participantes. Sin embargo, requiere recursos muy costosos. Por eso, los expertos y los pacientes miran con esperanza a nuevos fármacos para la obesidad como la semaglutida o la tirzepatida, medicamentos que imitan a las incretinas, unas hormonas que produce nuestro cuerpo cuando comemos, que reducen el apetito y aumentan el consumo de energía en reposo.

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