La modificación del estilo de vida reduce en un 80 % la posibilidad de padecer diabetes crónica

estilo de_vidaLa diabetes es la enfermedad crónica más controlable, ya que el paciente o el futuro afectado tiene en sus manos el poder de sufrirla o no y, si es ya demasiado tarde para evitarlo, para que la patología pase de forma más o menos discreta por su día a día o merme drásticamente su calidad de vida. Uno de los estudios más multitudinarios jamás realizados en este ámbito, que ha analizado los hábitos de vida de 114.996 hombres y 92.483 mujeres, ha puesto en cifras lo que la profesión médica venía años sospechando: que la diabetes se puede prevenir modificando los estilos de vida en sus parámetros más básicos, es decir, dieta saludable, ejercicio, evitar el consumo de tabaco y tomar alcohol en cantidades moderadas.

Los autores del informe siguieron a los 200.000 participantes durante 10 años "Lo más destacable de este trabajo es el seguimiento tan largo, algo muy difícil de conseguir en tantas personas", opina el jefe de la sección de Endocrinología del Hospital Vall d'Hebrón, Jordi Mesa.

La fórmula utilizada por los autores del estudio es simple, si no fuera por la cantidad de individuos involucrados. Entre 1995 y 1996, seleccionaron a los participantes, miembros a su vez de una gran cohorte de la asociación de jubilados de EEUU (AARP), voluntarios en un estudio del Instituto Nacional del Cáncer de EEUU. Estos, de entre 50 y 71 años (la edad en la que la diabetes tipo 2, la más común, se suele diagnosticar) tuvieron que completar un completo cuestionario sobre su hábitos de vida y, en concreto, sobre cinco factores de riesgo: el índice de masa corporal, el tipo de dieta que seguían, la actividad física y el consumo de tabaco y alcohol.

Según sus respuestas, se les asignaba una puntuación, midiendo si su comportamiento era considerado factor de riesgo o no. En dieta, la mejor puntuación se obtenía si se seguía una alimentación con un índice glucémico bajo. Respecto al resto de factores, puntuaba alto no tener sobrepeso, no fumar o haber sido fumador hace más de diez años, consumir alcohol de forma moderada y practicar al menos 20 minutos de ejercicio tres veces por semana.

Por cada uno de los factores de riesgo, las posibilidades de padecer diabetes descendían. En total, los que estaban en los dos grupos con la puntuación más alta tenían un 80 % menos de riesgo de diabetes que los de los más bajos.

El factor más significativo resultó ser el índice de masa corporal. Las mujeres con sobrepeso tenían un 78 % más riesgo de diabetes que las que estaban en su peso adecuado al iniciarse el estudio. En hombres, la cifra descendía al 70 %.

Pero lo que el estudio demuestra es que el resto de los factores de riesgo también son importantes. Por ejemplo, las personas que hacían ejercicio y comían bien tenían, con independencia de su puntuación en el resto de parámetros, un 25 % menos de riesgo. Algo similar sucedía con el tabaco, que reducía las posibilidades de sufrir la enfermedad en un 30 % aun con otros factores desfavorables.

Aunque este estudio vuelve a confirmar lo fácil que es controlar la aparición de la diabetes modificando los estilos de vida, el mensaje parece no estar calando entre la población general. Según Mesa, la cifra de diabéticos en España se sitúa en torno al 10 %, un porcentaje que coincide con el registrado en el estudio estadounidense, pero la cifra ha subido en casi cuatro puntos en los últimos diez años y se espera una progresión lineal.

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