La diabetes, primera causa de amputaciones no traumáticas en España

amputaciondiabetesLas amputaciones de las extremidades inferiores son una de las consecuencias de la diabetes. De hecho, más de la mitad de las amputaciones en nuestro país se realizan a pacientes diabéticos; por lo que los podólogos insisten en la necesidad de detectar a tiempo rozaduras y heridas en los pies para evitar úlceras e infecciones.

Estos profesionales recalcan además que la amputación se puede evitar entre un 50 y un 70 % de los casos con cuidados multidisciplinares, y señalan que estas suelen darse en pacientes que llevan 15 ó 20 años conviviendo con la enfermedad.

Cuando la diabetes está muy evolucionada, el paciente puede desarrollar una neuropatía diabética, es decir, un daño en los nervios producido por la falta de riego sanguíneo -debido precisamente a los altos niveles de glucosa- en los vasos de menor calibre. De esta forma, el paciente “pierde la sensibilidad y muchas veces ni siquiera se da cuenta de que tiene una herida en el pie”, ha explicado a Telecinco la podóloga Paola Buitrago.

Los síntomas que pueden alertar a un diabético son un dolor profundo en los pies y piernas, no notar cuando se para sobre algo puntiagudo, no saber que tiene una ampolla o una pequeña herida, y no sentir el calor o el frio.

Para evitar heridas y úlceras en los pies hay que revisarlos a diario y seguir una serie de consejos como vigilar si hay cambios en el color de la piel, revisar si las uñas tiene un aspecto oscuro y laminar, usar plantillas si la forma del pie lo requiere, no caminar descalzo y practicar ejercicio.

No obstante, y aunque la diabetes es la primera causa de amputaciones no traumáticas en España, Buitrago ha señalado que con “el tratamiento antibiótico oral adecuado y la correctas curas, al menos una vez en semana, se puede evitar cortar”, y ha destacado que las amputaciones afectan a “enfermos con 15 ó 20 años de diagnóstico y con muchas complicaciones”.

Aunque también las sufren pacientes jóvenes, la mayoría de las veces se trata de personas mayores de 60 años.

La podóloga señala que para evitar las amputaciones es fundamental conocer bien la enfermedad y, para ello, hay que formar al personal sanitario, especialmente a las enfermeras, que son quienes tienen un trato más directo con el paciente.

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