Un nuevo estudio de origen chino sugiere que estar expuesto a la contaminación atmosférica aumenta el riesgo de diabetes y obesidad.
La exposición a largo plazo a estas partículas puede causar daño a los pulmones y enfermedades respiratorias, según las conclusiones de este estudio de la Universidad de Duke, que expuso a ratas de laboratorio embarazadas y sus hijos al aire en dos cámaras. Un grupo fue expuesto al aire contaminado de Beijing mientras que el otro grupo aspiró aire filtrado, donde las partículas más contaminantes ya se habían eliminado.
Después de sólo 19 días, los pulmones y el hígado de las ratas embarazadas expuestas al aire de Beijing mostraron signos de inflamación del tejido y eran más pesados.
Los investigadores descubrieron que el grupo también aumentó su nivel de colesterol malo un 50 %, sus triglicéridos un 46 % y su colesterol total un 97 %, lo que aumenta el riesgo de desarrollar obesidad y diabetes. Los mismos resultados se observaron en las crías de las ratas que se mantuvieron en las mismas cámaras con sus madres.
Sin embargo, el estudio llegó a la conclusión de que se necesita una larga exposición para ver resultados pronunciados. Y se necesita una exposición a largo plazo para generar una disfunción metabólica e inflamación continua.
Las ratas macho que respiraron el aire contaminado durante ocho semanas fueron un 18 % más pesados que sus contrapartes que respiraron el aire filtrado. Mientras que las ratas hembra también fueron un 10 % más pesadas después del estudio.
"Dado que la inflamación crónica es reconocida como un factor que contribuye a la obesidad y dado que las enfermedades metabólicas como la diabetes y la obesidad están estrechamente relacionadas, nuestros resultados proporcionan pruebas claras de que la exposición crónica a la contaminación atmosférica aumenta el riesgo de desarrollar obesidad", ha declarado el autor del informe, Junfeng Zhang, profesor de salud global y ambiental en la Universidad de Duke y la Universidad de Duke Kunshan.
"Si es traducido y verificado en los seres humanos, estos hallazgos apoyan la necesidad urgente de reducir la contaminación del aire, dada la creciente carga de la obesidad en el mundo altamente contaminado de hoy", agregó Zhang.
El estudio fue financiado por varias agencias del gobierno chino, y los resultados son consistentes con otros estudios que sugieren que la contaminación del aire induce el estrés oxidativo y la inflamación en órganos y en el sistema circulatorio. También apoya otros estudios anteriores que vinculan la contaminación del aire con una mayor resistencia a la insulina y el tejido alterado.

