Un estudio desarrollado por nefrólogos españoles ha determinado que la diabetes representa un factor de riesgo para padecer cáncer renal en pacientes que han sido sometidos a un trasplante de riñón.
La investigación, que se ha desarrollado en una decena de centros hospitalarios españoles, ha concluido que los pacientes que desarrollan diabetes tras un trasplante renal, deben ser considerados como población de riesgo susceptible de tener cáncer renal.
Este trabajo desarrollado por nefrólogos especializados ha analizado una cohorte multicéntrica de pacientes durante una media de seguimiento de 12 años, y ha tenido como principales criterios el diagnóstico de la diabetes a los 12 meses del trasplante renal y antes del diagnóstico de cáncer.
Entre las conclusiones de este estudio, que se han presentado en el Congreso anual de la Sociedad Española de Nefrología, celebrado recientemente en Granada, destaca que los pacientes que desarrollan diabetes tras un trasplante renal deben ser considerados como población de riesgo y recibir una vigilancia activa que permita un diagnóstico precoz y tratamiento terapéutico lo antes posible.
Los autores del estudio han realizado esta investigación con el objetivo de conocer la relación entre la diabetes mellitus postrasplante (DMPT) y el cáncer tras el trasplante renal, algo que ha sido muy poco investigado hasta la fecha en este tipo de pacientes.
Así las cosas, los resultados del trabajo indican que, durante una media de seguimiento de 12 años, 85 de los 603 pacientes desarrollaron cáncer y 164 de ellos (el 27 %) diabetes postrasplante.
El tipo de cáncer más frecuente detectado fue el de riñón, seguido del de pulmón, colon y próstata.

