El 96 % de los diabéticos considera básico disponer de un medidor de glucemia capilar

En el marco del XXV Congreso de la Sociedad Española de Diabetes, celebrado en Granada, la Dra. Macarena Alpañés, el Dr. Miguel Borrachero, y la Dra. Maite Herrera, han dado a conocer el informe “La glucemia capilar en tiempos de monitorización continua de glucosa”, una radiografía actual del uso real que se hace de ambas tecnologías en la gestión de la diabetes tipo 1 en España.

 

La investigación para la realización de este informe se llevó a cabo a través de una encuesta on-line y del evento de pacientes Diabetes Experience Day, celebrado en Albacete en el año 2023, cuyos datos fueron obtenidos entre diciembre de 2022 y marzo de 2023. Durante ese periodo, casi 400 personas con diabetes tipo 1 (DM1) sin bomba de insulina participaron de forma anónima y desinteresada.

Casi el 70 % de los encuestados tenían entre 18 y 65 años; mientras que el porcentaje de hombres y mujeres fue similar; y Castilla y León, Madrid y Andalucía fueron las regiones con mayor participación en la encuesta.

La Dirección General de Cartera Común de Servicios del Sistema Nacional de Salud y Farmacia en España acordó el 22 de julio de 2021 que los sistemas de monitorización continua de glucosa en tiempo real (MCG), pudieran ser prescritos por los endocrinólogos como alternativa a las tiras reactivas de glucemia en personas adultas con DM1 y riesgo de hipoglucemias graves, que tuvieran pautada múltiples dosis de insulina diarias o con bomba de insulina y requirieran al menos seis punciones digitales para la auto monitorización de la glucosa en sangre (AMGS).

El uso de estos sistemas ha supuesto un avance, pero también ha planteado incógnitas entre el colectivo de pacientes y profesionales sanitarios. En este sentido, el Dr. José́ Miguel Borrachero, médico de familia del Centro de Salud del Peral en Cartagena, ha destacado que “la mayoría de las personas con diabetes que utilizan medición continua de glucemia están satisfechas y no dejarían de utilizarla”; aunque ha matizado que “sus expectativas al principio parecen muy altas y con el tiempo va mermando la confianza en estos sistemas”.

En la práctica, estas tecnologías disponibles presentan varias deficiencias. Según se desprende de este informe, las personas con diabetes señalan algunos aspectos que limitan sus beneficios clínicos como, por ejemplo, la exactitud y la discrepancia de valores. De hecho, el 60 % de los encuestados observa diferencias entre los valores aportados por el sensor que usan y la glucemia capilar.

Así las cosas, la exactitud de los sistemas de MCG/MFG sigue siendo la gran petición de las personas con diabetes, pues condiciona su toma de decisiones en la autogestión del tratamiento. Dado que el principal motivo de realización de glucemia capilar es la sospecha de inexactitud del valor dado por el sensor, la Dra. Maite Herrera, endocrina del Hospital Universitario Nuestra Señora de la Candelaria de Tenerife, ha asegurado que “es primordial la exactitud del glucómetro para realizar la glucemia capilar”.

Los profesionales indican que los sistemas de medición MCG/MFG deben mejorar su nivel de certeza y aportar tranquilidad y confianza a los usuarios, sobre todo en el caso de las hipoglucemias que siguen siendo una necesidad de los pacientes sin resolver. De hecho, casi el 70 % de los encuestados refiere haber experimentado hipoglucemia nocturna más de 3 veces durante el último año, algo especialmente importante si se tiene en cuenta el alto impacto económico que tiene la diabetes para el sistema sanitario español.

Según el estudio SECCAID1, el coste directo de la diabetes para el sistema es de un 8,2 % del gasto total, lo que significan unos 5.800 millones de euros (entre costes hospitalarios y farmacológicos), por lo que un inadecuado control de la glucemia conllevaría un incremento del gasto directo, pero también del derivado de las complicaciones de la enfermedad.

Los usuarios también indican en la encuesta otro tipo de problemas como la auto-inserción del sensor. Así, el 49 % indica que los sensores se despegan con facilidad. Además, el 37 % experimenta frecuentes desconexiones de la App con el sensor o errores del sensor que llevan a espacios de tiempo sin mediciones de glucemia.

La revolución tecnológica aportada por los sensores convive en tiempo y forma con el uso de glucómetros y tiras reactivas. En este sentido, la Asociación de Diabetes Americana (ADA) y la Asociación Europea para el Estudio de la Diabetes (EASD) publicaron en el año 2022 una serie de recomendaciones para la convivencia de la medición capilar y la monitorización continua de glucosa en los siguientes casos.

Según el informe, el 96 % de las personas con diabetes tipo 1 en España consideran básico disponer hoy en día de un glucómetro para medir su glucemia capilar. Para la Dra. Macarena Alpañés, endocrinóloga del Hospital Ramón y Cajal de Madrid, “la comprobación de los niveles del sensor probablemente sea por desconfianza en las mediciones obtenidas con MCG”; y es que, según admite, “aunque siempre se explica la diferencia de glucosa intersticial o capilar, este es un concepto que puede ser complicado para algunas personas”.

Una situación que para la doctora Alpañéspone de manifiesto la necesidad de mantener las tiras reactivas en los pacientes portadores de MCG porque, aunque se reduce su uso, no se suprime del todo y deben estar disponibles para los momentos en los que sean necesarias”.

En este sentido la Dra. Maite Herrera asegura que “a pesar del nivel de satisfacción en el uso de estos sistemas de MCG, la tecnología que portan los pacientes hoy día no está lista para poder prescindir del todo de las tiras reactivas”, mientras que el Dr. Borrachero concluye que, “falta mucho tiempo para que podamos decir que no es necesaria la utilización de medición capilar en personas con diabetes que usan insulina. A día de hoy, por muy buenos que sean los algoritmos de interpretación de medición de glucemia intersticial, que cada vez lo son más, será́ muy difícil que puedan solventar las dificultades de medición de la glucemia intersticial”.

Los usuarios españoles consultados refieren el uso de la glucemia capilar en cuatro escenarios diferentes, de manera que el 23 % de los encuestados utiliza el glucómetro para comprobar los valores de su sensor; el 21 % lo hace cuando tiene una hipoglucemia; y el 20 % al tener sintomatología no concordante con el valor del sensor; mientras que el 19 % lo hace cuando el sensor falla y hay tiempo sin medición.

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