Alertan del riesgo para los diabéticos de los medidores de glucosa falsos

Cada vez es más frecuente encontrar en Internet anuncios de pulseras y relojes que aseguran medir la glucosa sin necesidad de pinchazos, que se presentan como dispositivos capaces de obtener resultados mediante supuestos sensores ópticos en contacto con la piel. Sin embargo, la Federación Española de Diabetes (FEDE) ha advertido de que, hoy por hoy, no existe ningún glucómetro no invasivo fiable para el control de la diabetes.

 

Los falsos medidores de glucosa suelen presentarse como pulseras deportivas, relojes inteligentes o incluso en forma de anillos. Estos dispositivos prometen “estimar” la glucosa sin pinchazos mediante sensores ópticos, como la luz PPG, microondas o campos electromagnéticos capaces según su publicidad de “leer” a través de la piel.

Sin embargo, ninguna de estas técnicas cuenta con validación clínica. En realidad, estos aparatos incorporan sensores muy similares a los de los relojes deportivos, diseñados para detectar únicamente cambios superficiales, como variaciones en la luz reflejada por el pulso; y no analizan la sangre ni el líquido intersticial, que es de donde obtienen los datos los dispositivos médicos aprobados para medir la glucosa.

Muchos de estos falsos glucómetros advierten en sus propias especificaciones de que no deben utilizarse para tomar decisiones médicas, y algunos modelos incluso desaconsejan expresamente su uso en personas con diabetes, ya que no están diseñados para un seguimiento clínico ni ofrecen datos precisos.

Muchos de estos dispositivos imitan a glucómetros de marca, con lo que el comprador cree estar adquiriendo un dispositivo sin pinchazo de una marca reconocida, sin embargo, lo que llega al domicilio es un producto falso, sin capacidad para medir la glucosa y sin ningún tipo de respaldo legal o sanitario. Estas imitaciones se aprovechan de la confianza del consumidor en marcas serias para vender artículos que no cumplen ninguna función médica.

El principal riesgo es fiarse de la veracidad de sus datos, de manera que una persona con diabetes podría tomar decisiones terapéuticas peligrosas, tales como administrarse insulina ante una falsa hipoglucemia o ignorar una hiperglucemia real que requiere una intervención pautada, lo que puede derivar en complicaciones graves, como hipoglucemias severas o cetoacidosis diabética por hiperglucemias no tratadas.

La ausencia de dirección física, información de contacto o identificación de la empresa es habitual en productos de dudosa procedencia, además de una rebaja excesiva en el precio que busca generar compras impulsivas antes de que el consumidor pueda comprobar la fiabilidad del producto.  

Al comprar un medidor de glucosa los diabñeticos deben comprobar que está marcado con CE sanitario, el logotipo de Conformidad Europea que debe ir acompañado del número de organismo notificado, de manera que un logotipo sin numeración no garantiza que haya superado los controles exigidos para un dispositivo médico.

Pero si ya se ha comprado un medidor de glucosa falso, lo primero que hay que hacer es dejar de utilizar el dispositivo, y a continuación, habrá que contactar con el vendedor y solicitar la devolución del importe. En caso de no obtener respuesta o si la empresa se niega a reembolsar el dinero, es recomendable notificar el caso a la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS). A partir de ahí, la denuncia se valida a través de su propio portal y se incorpora a la base de datos del organismo.

Cuando detectan irregularidades, la agencia puede abrir una investigación al fabricante, emitir alertas públicas y coordinar actuaciones con otras autoridades europeas; y ante cualquier duda sobre la fiabilidad de un dispositivo o sobre qué opción se adapta mejor a nuestra situación, lo más prudente es consultarlo con el equipo médico responsable del seguimiento, ya que puede orientarnos sobre las alternativas disponibles y valorar cuál es la más adecuada en cada caso.

Vídeos

More Videos
Watch the video

Empresas

Productos

Instituciones

Organizaciones

Investigación

Estilo de Vida