Una nueva revisión sistemática con metanálisis, liderada por investigadores de la Escuela de Medicina Icahn del Monte Sinaí, ha demostrado que la exposición a las sustancias perfluoroalquilo y polifluoroalquilo (PFAS), conocidas como “sustancias químicas permanentes” por su alta persistencia ambiental, se asocia con un mayor riesgo de padecer diabetes gestacional, así como con alteraciones en la resistencia y la secreción de insulina.
Este trabajo, publicado en la revista The Lancet eClinicalMedicine, constituye el análisis más exhaustivo realizado hasta la fecha sobre la relación entre la exposición a PFAS y el desarrollo de diabetes, además de su impacto en distintos indicadores clínicos del control de la glucosa a lo largo de la vida.
Entre los principales resultados, los investigadores observaron que niveles más elevados de exposición a PFAS se vinculan de forma consistente con una mayor probabilidad de padecer diabetes gestacional. Asimismo, estas sustancias se asociaron con un incremento de la resistencia a la insulina y de la secreción de esta hormona.
En cambio, la evidencia disponible que relaciona la exposición a PFAS con la diabetes tipo 1 o tipo 2 sigue siendo “limitada e inconsistente”, según indica el estudio, una situación que pone de manifiesto importantes vacíos en la literatura científica actual y la necesidad de más estudios bien diseñados en este ámbito.
La relevancia de estos hallazgos radica en que los PFAS están muy extendidos en productos de uso cotidiano e industrial, como envases alimentarios, sartenes antiadherentes, tejidos impermeables o resistentes a las manchas y espumas contra incendios, sustancias que no se degradan fácilmente y tienden a acumularse tanto en el medio ambiente como en el organismo humano.
Aunque en los últimos años ha aumentado la investigación sobre PFAS y diabetes, los resultados han sido dispares y las revisiones previas rara vez se habían centrado en marcadores continuos de la enfermedad, como la resistencia y la secreción de insulina.
Sandra India-Aldana, investigadora postdoctoral en Medicina Ambiental y Salud Pública de la Escuela de Medicina Icahn del Monte Sinaí y coautora principal del estudio, ha explicado en relacion con este trabajo que “esta es la síntesis de evidencia más completa hasta la fecha que examina cómo la exposición a PFAS se relaciona no solo con el riesgo de diabetes, sino también con los marcadores clínicos subyacentes que preceden a la enfermedad”, y ha añadido que “nuestros hallazgos sugieren que el embarazo podría ser un período particularmente sensible durante el cual la exposición a PFAS puede aumentar el riesgo de diabetes gestacional”.
Desde el punto de vista clínico y de salud pública, la diabetes gestacional supone un riesgo añadido durante el embarazo y se asocia a consecuencias a largo plazo tanto para la madre como para el hijo, incluido un mayor riesgo de desarrollar diabetes tipo 2 en el futuro. En este sentido, las autoras advierten de que la exposición casi universal a PFAS convierte estos resultados en motivo de preocupación, y afirman que “estos resultados son alarmantes, ya que casi todas las personas están expuestas a PFAS, y la diabetes gestacional puede tener graves complicaciones a largo plazo para las madres y sus hijos. Necesitamos estudios longitudinales más amplios con casos bien caracterizados de diabetes tipo 1 y tipo 2 para caracterizar completamente el impacto de las PFAS en el riesgo de diabetes y sus complicaciones a largo plazo para las personas afectadas y sus familias".
Para las personas embarazadas o que estén planificando un embarazo, los resultados indican que reducir la exposición a PFAS, presentes en algunos productos de consumo y alimentos contaminados, podría ser una medida prudente.
De cara al futuro, el equipo investigador prevé ampliar este trabajo mediante estudios poblacionales de mayor escala que analicen el papel del exposoma y su interacción con el genoma en la diabetes y otras enfermedades relacionadas, como la obesidad o la patología hepática crónica.

