Una encuesta a más de 700 personas sobre la experiencia de vivir con diabetes y el papel de la información predictiva en el control glucémico ha revelado una fuerte carga emocional y un impacto claro en la calidad de vida, tanto de día como de noche de quienes la padecen.
De esta manera, uno de cada dos diabeticos encuestados (48 %) describe una carga mental frecuente asociada a la gestión diaria de la enfermedad, mientras que un 56 % expresa ansiedad o preocupación por el futuro. Además, tres de cada 10 reportan sentimientos de soledad o aislamiento vinculados a su condición, un recordatorio de que la diabetes es también un reto social y emocional, y no solo clínico.
Según el informe los diabéticos sienten que su día a día es limitado, de manera que cuatro de cada diez afirman que la diabetes limita su capacidad para pasar todo el día fuera de casa, proporción que alcanza el 47 % entre quienes utilizan insulina.
Por otra parte, en situaciones cotidianas como quedar atrapado en el tráfico o afrontar reuniones largas, dos de cada 5 perciben un impacto negativo –57 % en el subgrupo con insulina–. Incluso el descanso se resiente, y dos de cada cinco dicen no sentirse descansados por la mañana ni preparados para el día, una cifra que sube al 47 % en personas tratadas con insulina.
Además, la imprevisibilidad de la glucosa erosiona la confianza, reduce la espontaneidad y condiciona decisiones básicas del día a día.
El estudio constata, además, que el manejo actual no siempre ofrece el control deseado, y solo el 13 % de las personas con diabetes se siente «muy segura» de cómo gestiona su condición hoy. Ante este escenario, la tecnología se posiciona como el puente hacia una vida más tranquila.
Por otra parte, e estudio destaca un cambio de paradigma, y es que las personas con diabetes ya no solo quieren medir su glucosa, sino que quieren saber qué va a pasar antes de que ocurra. En este sentido, un 35 % considera que las aplicaciones capaces de rastrear y gestionar automáticamente la diabetes deberían ser una prioridad máxima para mejorar la vida con la enfermedad.
Entre quienes dependen únicamente de medidores de glucosa en sangre, el 38 % indica que disponer de alertas predictivas antes de que aparezcan problemas, sería el principal incentivo para dar el paso a la monitorización continua de glucosa. En este contexto, la información predictiva emerge como una vía para reducir la carga y reforzar el control.
En este sentido, una de cada tres personas con diabetes en España señala que poder predecir los niveles futuros de glucosa sería su primera prioridad al utilizar una solución con inteligencia artificial; y casi la mitad (45 %) afirma que se sentiría más controlado si hubiera menos «sorpresas» –picos y caídas inesperadas– y un 36 % cree que ver tendencias antes de que se conviertan en problemas tendría el mismo efecto.
Entre quienes se tratan con insulina, un 36 % considera «extremadamente valioso» contar con una herramienta que ayude a anticipar episodios de hipoglucemia o hiperglucemia.
En conjunto, estos hallazgos apuntan a soluciones digitales y de monitorización más proactivas, capaces de adelantarse a las fluctuaciones y de integrarse en la vida real de las personas.
El estudio realizado por GWI, explora percepciones sobre la diabetes, la vida con esta afección y las herramientas de gestión. En España se encuestó a 201 personas con diabetes de 17 años o más (109 en tratamiento con insulina –tipo 1 o 2–, 88 con tipo 2 sin insulina y 79 que dependían exclusivamente de medidores de glucosa en sangre).


