Ya está en marcha una nueva edición de la formación denominada Manejo de la diabetes hospitalaria y de las descompensaciones agudas de la diabetes, dirigida a los médicos internos residentes (MIR) de Andalucía de primer y segundo año, que nace de la colaboración entre el Plan Integral de Diabetes de Andalucía y la Escuela Andaluza de Salud Pública (EASP), dependiente de la Consejería de Presidencia, Sanidad y Emergencias.
La propuesta tiene como objetivo proporcionar a los residentes conocimientos y habilidades para tomar decisiones ante situaciones frecuentes en la práctica clínica, desde el establecimiento de objetivos de control glucémico y la insulinización hasta el abordaje de las descompensaciones agudas, las situaciones clínicas especiales y la transición segura al alta.
Con una duración de 26 horas y una metodología de autoaprendizaje, el curso plantea un recorrido formativo orientado a la aplicación de los conocimientos en la práctica asistencial. Los contenidos se organizan en cuatro unidades dedicadas al abordaje de la persona con diabetes en los servicios de urgencias, el manejo intrahospitalario de pacientes estables y críticos, la educación terapéutica y la transición segura al alta, y el abordaje de la diabetes en situaciones clínicas especiales.
La formación parte de un pretest para conocer el nivel inicial del participante y combina la revisión de contenidos elaborados por el equipo docente y materiales multimedia con actividades individuales y ejercicios orientados a la toma de decisiones. El proceso concluye con un postest que permite valorar el aprendizaje alcanzado.
Según ha señalado Pilar Navarro, coordinadora de la formación en la EASP, “hemos querido que esta formación esté muy vinculada a las situaciones que los residentes encuentran en su práctica diaria. Los resultados de la primera edición muestran que han identificado aprendizajes que pueden trasladar directamente a las guardias y a la atención de las personas con diabetes hospitalizadas”, para añadir que “la elevada valoración de la utilidad profesional y, especialmente, el hecho de que más del 96 % de quienes respondieron considerara que el curso les había ayudado bastante o mucho a mejorar su práctica profesional, nos confirma el valor de este enfoque práctico”.
Entre los aprendizajes considerados más transferibles a la práctica clínica destacan el manejo de la hiperglucemia en el paciente hospitalizado, la insulinoterapia y su ajuste, el abordaje de las descompensaciones agudas y situaciones específicas como la hiperglucemia asociada a glucocorticoides, además de la prevención de hipoglucemias, la monitorización, la educación del paciente y la continuidad asistencial.


