Científicos de diversos centros estadounidenses han determinado que los supervivientes adultos de linfoma no Hodgkin de células B presentan un riesgo mayor de desarrollar diabete, en comparación con individuos de la población general emparejados por edad y sexo.
Aunque a lo largo de todo el periodo de seguimiento el incremento de riesgo fue de algo más del 2 %, durante el primer año la incidencia de diabetes fue casi 6 veces mayor en los supervivientes.
En este sentido, Mia Hashibe, investigadora del Huntsman Cancer Institute y coautora del estudio, ha afirmado que la mayor parte de los pacientes tenía más de 60 años en el momento del diagnóstico de diabetes, siendo los subtipos de linfoma más frecuentes el difuso de células grandes B y el folicular.
La científica ha indicado que aunque el riesgo creció en los grupos de mayor edad, la obesidad resultó ser especialmente relevante, aumentando muy significativamente el riesgo de diabetes.
En contraste, los tratamientos oncológicos recibidos, ya fueran quimioterapia, radioterapia o combinaciones de ambas, carecieron de impacto sobre este riesgo, ha asegurado Hashibe.
La investigadora ha señalado que la mayoría de los estudios previos habían sido realizados en pequeñas cohortes pediátricas con múltiples tipos de cánceres hematológicos, siendo el actual trabajo el primero de su clase en una cohorte adulta de gran tamaño.
Estos resultados ponen de manifiesto la necesidad de fortalecer las estrategias de prevención de la obesidad y optimizar el seguimiento metabólico en los supervivientes de este tipo de linfoma.

