Albor Biotech es una spin-off de la Universidade de Santiago de Compostela que estos días cumple su primer año de actividad, y cuyo objetivo es desarrollar ensayos preclínicos con finalidad terapéutica dirigidos a la industria farmacéutica y biotecnológica en el ámbito de la diabetes, de la oncología y los desórdenes neurodegenerativos.
Por el momento, la spin-off se ha especializado en desarrollar terapias para tratar la diabetes, pero también la obesidad, elhígado graso no alcohólico o el estrés oxidativo.
Albor Biotech, que está asociada al Cluster Tecnolóxico Empresarial das Ciencias da Vida (Bioga), está liderada en el ámbito científico por los investigadores gallegos Rubén Nogueiras Pozo y Uxía Fernández Paz, y por David Calvo, experto en gestión de start-ups, que ejerce como CEO.
Según ha señalado Calvo, “en este primer año logramos superar los objetivos marcados, tanto en volumen de actividad como en posicionamiento en el mercado”, al tiempo que apunta que la compañía “logró un resultado positivo en este primer año, un hito relevante en firmas biotech de base científica”.
El 70 % de los clientes de Albor Biotech son de terceros países, fundamentalmente de la Unión Europea. En este sentido, Uxía Fernández Paz, directora científica de la biotech, ha señalado que “trabajamos con empresas farmacéuticas y grupos de investigación de distintos países europeos, consolidando nuestra cartera de clientes internacionales logramos reforzar nuestra vocación internacional y validamos nuestra propuesta científica en un entorno competitivo”.
Albor Biotech apuesta por el talento y por la transferencia de éste hacia el mercado, y en su primer año, la empresa ha consolidado una plantilla de profesionales cualificados, en su mayoría con doctorado, que cuentan con perfiles científicos y técnicos especializados, un equipo que constituye el núcleo de su capacidad operativa, y su principal activo estratégico.
Desde la dirección de la compañía, que cuenta con el respaldo de la Agencia Gallega de Innovación (GAIN), han indicado que "el balance del primer año de vida de Albor Biotech confirma que existe una demanda real de servicios preclínicos altamente especializados y que un proyecto construido sobre rigor científico, flexibilidad y cercanía al cliente puede crecer de forma sólida desde su nacimiento”.
La compañía se ha marcado una metas de futuro para los próximos años que pasan por consolidar su posicionamiento, ampliar de forma progresiva sus capacidades y reforzar su presencia en mercados internacionales. En este sentido, el CEO de la compañía, David Calvo, ha afirmado que “queremos mantener un crecimiento sostenido y alineado con los estándares de excelencia científica que definen a la compañía”.

