Un pequeño estudio sobre la diabetes tipo 1 ha tenido un impacto enorme entre estos pacientes al ahcer uso de las células madre, con lo que han conseguido curar a diez de sus 14 participantes.
En este estudio, publicado en la revista científica The New England Journal of Medicine, los autores estimularon células madre para convertirlas en islotes pancreáticos, que se encargan de la producción de insulina y glucagón, las moléculas que consiguen estabilizar los niveles de azúcar en sangre.
Una vez obtenidos se inyectaron en los pacientes con una única infusión y consiguieron que se implantaran en el hígado; y en tan sólo seis meses, diez de los 14 participantes del estudio dejaron de necesitar el uso de insulina artificial, y lo mejor es que una vez pasado un año, el tratamiento seguía funcionando.
Los otros dos de los pacientes del estudio seguían necesitando la insulina, pero en una dosis mucho menor. En concreto, uno de ellos redujo esta cantidad en un 36 % y el otro, hasta en un 70 %.
os 14 participantes eran personas con una diabetes de difícil manejo y que solían padecer muchas hipoglucemias. Los episodios de descenso de la glucemia, explican los autores del estudio, desaparecieron en los primeros 90 días del tratamiento experimental.
Con todo, este innovador estudio, plantea algunos desafíos, ya que para administrar estas células madre transformadas es necesario inmunosuprimir a los pacientes, con el objetivo de evitarel rechazo del organismo a estas células exteriores.
Es posible, además, que estos pacientes deban tomar el medicamento inmunosupresor de por vida, lo que supone un mayor riesgo de sufrir infecciones y otras complicaciones.
Los autores concluyen que antes de administrar este tratamiento hay que seleccionar bien a los pacientes, pero teniendo en cuenta la seguridad que ofrecen los medicamentos para el control de la diabetes, este nuevo tipo de tratamiento en fase de estudio puede resultar más interesante para los casos más graves de la enfermedad.
Esta ambiciosa investigación es la más significativa hasta el momento relacionada con el uso de células madre en diabetes tipo 1, pero los científicos han expresado la necesidad de seguir investigando esta vía, debido a que el estudio ha tenido una corta duración y poca población, por lo que ahora es importante determinar si el tratamiento es escalable a una población mayor y asegurarse de sus beneficios a largo plazo.
Hay que investigar ahora si, con el paso del tiempo,estas células madre dejan de fabricar insulina y glucagón o si, por el contrario, duran toda la vida. Si bien es importante atender a estas dos limitaciones, los expertos destacan que los resultados son muy positivos y esperanzadores.

