El Hospital Universitario de Aarhus, en Dinamarca, ha presentado un estudio que revela que las personas con diabetes tipo 2 (DM2) tienen mayor riesgo de desarrollar cáncer, y que la incidencia del cáncer en los últimos 25 años ha aumentado más entre los diabeticos que entre las que no tienen padecen la enfermedad debido a los cánceres relacionados con la obesidad.
La investigación, que ha sido presentada en la Reunión Anual de la Asociación Europea para el Estudio de la Diabetes (EASD), celebrada recientemente en Milán, revela que según datos de toda la población adulta de Dinamarca, el estudio reveló que la incidencia general de cáncer fue un 12 % mayor entre los hombres con diabetes tipo 2 y un 22 % mayor entre las mujeres con diabetes tipo 2 en comparación con las personas sin diabetes en el período más reciente (2010-2022). Mientras tanto, las diferencias correspondientes en 1996-2009 fueron del 9 % y del 15 %.
Según ha comentado la doctora Tinne Laurberg del Centro de Diabetes Steno de Aarhus, del Hospital Universitario de Aarhus, quien dirigió la investigación, "nuestros hallazgos subrayan la creciente carga de cáncer entre las personas con diabetes tipo 2 y resaltan la necesidad de priorizar la prevención y la detección temprana del cáncer como parte de la atención a largo plazo de la diabetes".
Este hallazgo es especialmente importante para los cánceres comunes relacionados con la obesidad, como el cáncer colorrectal y el cáncer de mama posmenopáusico, para los que ya existen programas de detección precoz en muchos países.
En la última década, el cáncer se ha convertido en la principal causa de muerte entre las personas con diabetes en varios países de altos ingresos. Por ello, es fundamental comprender cómo ha variado la incidencia de los distintos tipos de cáncer a lo largo del tiempo. Sin embargo, los datos poblacionales sobre las tendencias de incidencia de cáncer a largo plazo en personas con y sin diabetes tipo 2 son escasos.
Para el estudio, los investigadores utilizaron datos de registros sanitarios nacionales para comparar la incidencia de nuevos cánceres relacionados con la obesidad y no relacionados con la obesidad entre adultos (de 18 años o más) con y sin diabetes tipo 2 que vivían en Dinamarca entre 1996 y 2022.
Se consideró que los participantes no padecían diabetes hasta que se les diagnosticó diabetes tipo 2, momento en el que se les clasificó como personas con diabetes tipo 2. El seguimiento comenzó cuando los participantes cumplieron 18 años, emigraron a Dinamarca o el 1 de enero de 1996 (lo que ocurriera más tarde), y continuó hasta que se les diagnosticó cáncer, emigraron, fallecieron o alcanzaron el 31 de diciembre de 2022.
Durante 27 años de seguimiento, se identificaron 75.540 primeros casos de cáncer entre personas con diabetes tipo 2 y 635.323 entre personas sin diabetes.
La mayor incidencia de cáncer entre las personas con diabetes tipo 2 es particularmente evidente en los cánceres relacionados con la obesidad, que fueron un 45 % más altos en hombres y un 30 % más altos en mujeres en comparación con las personas sin diabetes entre 2010 y 2022; las diferencias correspondientes entre 1996 y 2009 fueron del 34 % y del 23 %, respectivamente.
Sin embargo, los patrones difieren sustancialmente según el sexo y el tipo de cáncer. De esta manera, entre los cánceres más comunes relacionados con la obesidad, el cáncer de mama posmenopáusico (el cáncer más común entre las mujeres) tuvo una incidencia un 8 % mayor en mujeres con diabetes tipo 2 (DM2) entre 2010 y 2022.
De manera similar, el cáncer colorrectal, el tercer cáncer más común en ambos sexos, tuvo una incidencia un 17 % mayor en hombres y un 14 % mayor en mujeres con DM2.
Los patrones también difirieron para los cánceres comunes no clasificados como relacionados con la obesidad. Por ejemplo, el cáncer de próstata, el cáncer más común entre los hombres, tuvo una incidencia un 19 % menor entre los hombres con DM2 en comparación con aquellos sin diabetes entre 2010 y 2022. En cambio, el cáncer de pulmón, el segundo cáncer más común en ambos sexos, fue un 23 % más frecuente en hombres y un 25 % más frecuente en mujeres con diabetes tipo 2 durante este período.
La diferencia fue particularmente notable en las mujeres, con una incidencia un 12 % menor entre las personas con diabetes tipo 2 que entre las que no la padecían en el período 1996-2009, en comparación con un aumento del 25% en el período 2010-2022.
Según la doctora Laurberg, "estos hallazgos respaldan un mayor reconocimiento del cáncer como una complicación importante a largo plazo de la diabetes tipo 2. La prevención de enfermedades cardiovasculares y renales sigue siendo una prioridad clave en el cuidado de la diabetes, sin embargo, a medida que mejoran los resultados de estas complicaciones, el cáncer puede requerir mayor atención como parte del cuidado a largo plazo de las personas con diabetes tipo 2. Nuestros resultados subrayan la importancia de considerar la prevención y la detección temprana del cáncer junto con otros aspectos establecidos del cuidado de la diabetes, en particular para cánceres comunes como el colorrectal, el de pulmón y el de mama".
Los investigadores han destacadon que el estudio se diseñó para describir las diferencias en la incidencia de cáncer entre personas con y sin diabetes tipo 2, y no para determinar si la diabetes tipo 2 en sí misma causa estas diferencias; evaluar factores que podrían contribuir a las diferencias observadas y a los cambios a lo largo del tiempo, como el peso corporal, el tabaquismo, el consumo de alcohol y la actividad física, quedaba así fuera del alcance del estudio.
Por último, han señalado que clasificar un cáncer como relacionado con la obesidad refleja una asociación ya establecida con la obesidad a nivel poblacional y no implica que la obesidad en sí misma explique las diferencias en la incidencia de cáncer observadas entre personas con y sin diabetes tipo 2.


