Una investigación de la Universidad Médica de Varsovia (Polonia) ha concluido que las relaciones sexuales no parecen aumentar el riesgo de sufrir una hipoglucemia clínicamente significativa en adultos con diabetes tipo 1.
El estudio, realizado por la doctora Dominica Orlowska y un grupo de colaboradores, analizó mediante monitorización continua de glucosa (MCG) 110 episodios de relaciones sexuales en 12 adultos con diabetes tipo 1, siete mujeres y cinco hombres, con una edad media de 36 años.
No se observó ninguna hipoglucemia clínicamente significativa, de manera que en 64 episodios (58 %), la glucosa media posterior a la relación sexual disminuyó un 27 %, de 180 a 132 mg/dl, mientras que en los 46 restantes (42 %) aumentó un 34 %, de 122 a 164 mg/dl. Ambos patrones se observaron entre los participantes.
Los investigadores han señalado que las variaciones de glucosa estuvieron relacionadas con el nivel previo de glucemia, el índice de masa corporal (IMC) y la hora del día. En concreto, las relaciones sexuales nocturnas se asociaron con una reducción significativa de la glucosa, de 165 a 147 mg/dl, mientras que durante el día no se observó un efecto significativo.
Los participantes utilizaban dispositivos de MCG FreeStyle Libre 2 o Guardian 4 y recibían tratamiento con múltiples inyecciones diarias de insulina o mediante bomba de insulina. En todos los episodios, los usuarios de bomba se retiraron los dispositivos durante las relaciones sexuales.
Los autores han destacado que el miedo a sufrir una hipoglucemia durante las relaciones sexuales es una preocupación que puede afectar a la intimidad y a la calidad de vida de las personas con diabetes tipo 1.
Hasta ahora, la evidencia disponible procedía principalmente de cuestionarios y entrevistas, sin mediciones objetivas de glucosa durante la actividad sexual.
Los investigadores han concluido que "las relaciones sexuales en adultos con diabetes tipo 1 no parecen aumentar el riesgo de hipoglucemia clínicamente significativa, ni siquiera por la noche", al tiempo que señalaban que los resultados podrían ayudar al asesoramiento clínico y a reducir la evitación de la actividad sexual relacionada con el miedo a la hipoglucemia.
Los autores apuntan además que las personas con diabetes tipo 1 que no utilizan MCG podrían no saber si están experimentando una hipoglucemia durante las relaciones sexuales.


