Las enfermedades autoinmunitarias, como la diabetes tipo 1, surgen cuando el sistema inmunitario ataca por error tejidos sanos del organismo. Los tratamientos actuales suelen basarse en una supresión general de las defensas, lo que aumenta el riesgo de infecciones y algunos cánceres. Frente a esto, un equipo del IDIBAPS ha desarrollado unos nanofármacos capaces de “reeducar” selectivamente las células inmunitarias responsables del daño.
Estas partículas inducen su transformación en células reguladoras que frenan la autoinmunidad sin afectar al resto del sistema inmunitario, una estrategia que ya ha demostrado su potencial en ratones.
Según el lider de este trabajo, Pedro Santamaria, la transformación celular evoluciona en dos fases: primero se produce la proliferación de un tipo específico de linfocitos T colaboradores y después su conversión en linfocitos reguladores capaces de suprimir la autoinmunidad asociada a la enfermedad.
El efecto se produce con cada dosis y se refuerza con administraciones repetidas. “Sabemos dónde ocurre, por qué ocurre y cuáles son los cambios transcripcionales, epigenéticos y fenotípicos que permiten que estas células cambien de función”, ha explicado el investigador, cuyo objetivo ahora es identificar los mecanismos que regulan cada fase, los “interruptores” biológicos que controlan el proceso y las formas de potenciarlo terapéuticamente.
Para ello, el equipo analizará la actividad de genes y proteínas mediante técnicas de alta resolución que permiten estudiar células individuales y los cambios en la estructura del ADN, al tiempo que evaluará el papel de algunos genes concretos en la capacidad de estas células para adquirir funciones protectoras y prevenir la diabetes en modelos animales.
Los resultados podrían servir para identificar marcadores biológicos que permitan monitorizar futuros ensayos clínicos y mejorar el diseño de estas terapias. De hecho, el salto a la clínica ya ha comenzado.
Santamaria, fundador científico de Parvus Therapeutics, ha señalado en este sentido que uno de estos fármacos ya ha superado ensayos de fase I y que una segunda nanomedicina sigue el mismo camino. “Hasta el momento, todo ha ido bien”, ha señalado.
Más allá de la diabetes tipo 1, estas terapias han mostrado resultados prometedores en modelos de enfermedades hepáticas autoinmunes, esclerosis múltiple, colitis ulcerosa, enfermedad de Crohn e incluso rechazo de trasplantes. “Y todo esto sin suprimir el sistema inmune normal, solo el proceso autoinmune”, ha concluido Santamaria.


